
Maestra Sandra Reynoso | Teléfono: 55 54078443 | Correo sandrareynoso@gmail.com
Maestra Sandra Reynoso
Coach de Vida y Sexualidad
La libertad emocional comienza cuando dejas de controlar a los demás y empiezas a hacerte cargo de ti
Muchos años creí que amar, acompañar o comprometerme significaba insistir, explicar, esperar, controlar… incluso aguantar. Hoy sé que gran parte de mi cansancio emocional no viene de lo que haga, sino de lo que intento controlar: personas, relaciones, respuestas, deseos. Y ahí es donde el mensaje de Mel Robbins en su libro, Let Them, llega oportunamente como una sacudida necesaria.
Let Them es una invitación, a la responsabilidad emocional y personal. “Déjalos”, dice Robbins, cuando los otros no responden como esperas, cuando no eligen, cuando no cambian. Y acto seguido aparece la segunda parte, la más fuerte y poderosa: “Let me”. ¿Qué voy a hacer yo con esto? ¿Cómo me cuido? ¿Qué elijo para mí?
Desde el coaching de vida, esta idea es fundamental. No podemos cambiar a nadie más que a nosotras y nosotros mismos. Cuando dejo de perseguir validación externa y empiezo a verme a mí con honestidad verdadera, algo se acomoda por dentro. Recupero energía, claridad y enfoque. El coaching busca que la vida sea consciente, no perfecta. La conciencia se da cuando acepto la realidad tal y como es y no como quisiera que fuera.
En el coaching de sexualidad, este principio se vuelve todavía más revelador. Muchas mujeres y muchos hombres —también parejas— llegan cargando frustración, culpa o desconexión, esperando que el otro cambie para poder sentirse bien. Deseo que no aparece, intimidad forzada, silencios que pesan más que las palabras, expectativas no dichas. Aplicar el “let them” aquí es profundamente liberador: dejar de exigirle al otro que despierte mi deseo, que valide mi cuerpo, que me haga sentir suficiente, o que adivine lo que necesito.
Cuando una mujer o un hombre empiezan a hacerse cargo de su propia historia corporal, de sus límites, de sus tiempos y de sus deseos, la sexualidad deja de ser una negociación constante y se convierte en un espacio de verdad. El deseo no se impone, se cultiva. Y solo puede florecer cuando dejamos de controlar y empezamos a escucharnos.
Este enfoque es valiente, no pasivo; Soltar, es elegir dónde pongo mi energía, no es rendirse. Es vivir decidiendo y no reaccionando. En los procesos de acompañamiento que realizo como coach, lo veo una y otra vez: cuando una persona se hace cargo de sí, algo cambia también en su entorno. Deja de controlar y se posiciona con amor propio y lo más importante, con coherencia.
La libertad emocional llega, cuando dejo de traicionarme por miedo a perder y no, cuando los demás hacen lo que yo quiero. Ahí nace la paz. Ahí comienza una vida autentica, más plena, más consciente y más erótica.
Y por eso hoy lo afirmo con absoluta convicción:
Decídete a creer en ti y lo logramos juntos
Bibliografía




